Galen Cheney
EL INVIERNO
Para Gilbert Koull
Supe sin embargo dar alas a mis palabras
las veía girar brillando en el aire,
ellas me condujeron hacia el espacio esclarecido…
Estoy ahí encerrado en el glacial diciembre
como un senil sin voz, tras la
            ventana
cada hora más sombría, erra en su
            memoria,
y si sonríe es porque atraviesa una calle alumbrada,
encuentra una sombra con los ojos cerrados,
            ahora,
y desde hace tantos años frío como di-
            ciembre…
Esta mujer lejana que arde bajo la nieve,
si yo me callo, ¿quién le dirá que brille todavía,
que no se absorba con los otros fuegos
__
en el osario de los bosques? ¿Quién me abrirá
en estas tinieblas el camino del rocío?
Pero ya, en la señal más frágil que he palpado,
la hora previa al amanecer se insinúa en la hierba.
(34)
Philippe Jaccottet, en L’ignorant 1957.
Traducción de Víctor Bermúdez.
Original aquí.
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